¿Qué tipo de compresores tenemos?

Clases de compresores que existen en el mercado y sus aplicaciones

gama compresores
Crear envases plásticos, trabajar con una remachadora, inflar una rueda o incluso ayudar a generar nitrógeno. Los compresores de aire comprimido ofrecen una solución efectiva y segura para una amplia lista de tareas de todo tipo, tanto en casa como en entornos profesionales. Lo hacen transformando el aire atmosférico -u otro tipo de gas- en energía a través de un proceso de compresión, que se consigue de diferentes formas según el tipo de máquina. Hay compresores que lo hacen mediante la acción de un pistón, otros que utilizan paletas radiales metálicas, algunos que usan rodetes… diferentes métodos de trabajar con el aire que consiguen diferentes resultados.

Conocer cómo funcionan los diferentes tipos de compresores es importante para saber elegir el adecuado para cada tarea.

El método de compresión del aire influye en factores como el volumen del caudal que genera la máquina o la presión con la que sale el aire del tanque, aspectos que hay que tener en cuenta para conseguir trabajos con aire comprimido certeros y eficientes. El mecanismo de funcionamiento, además, influye en otros aspectos como el mantenimiento de la máquina o en cómo afectan las condiciones ambientales en su funcionamiento.

¿Cuántos tipos de compresores existen en el mercado? Se pueden dividir en dos grandes grupos, según el método que utilizan para comprimir el aire en su interior: los compresores de desplazamiento y los compresores dinámicos.

Los primeros funcionan reduciendo el volumen del gas que alojan a través de un incremento directo de la presión, comprimiendo las moléculas del aire por el movimiento de diferentes piezas móviles.

Compresores de desplazamiento (Pistón y Tornillo)

Compresor de Pistón A49-100 CT3

Compresor de pistón ABAC Pro

Dentro de este grupo, los compresores de pistón son los más económicos y los habituales para usuarios que no requieren un uso ininterrumpido de aire comprimido. Es el tipo de compresor más antiguo y el que se suele usar en trabajos de bricolaje, en talleres o pequeña industria. Sirven para accionar herramientas neumáticas como grapadoras, pistolas para pintar o llaves de impacto, además de para otras muchas aplicaciones profesionales.


Para funcionar, comprimen el aire contenido dentro de un cilindro gracias a la acción de un pistón, que sube reduciendo el espacio que tienen las moléculas. Este pistón está conectado a una biela y a un cigüeñal. Se trata de un mecanismo similar al que utilizan, por ejemplo, los motores de los coches -en ese caso, con otros componentes- o las bombas de aire para bicicletas.


Dentro de los compresores de pistón, se pueden encontrar diferentes opciones de configuración según los requerimientos de cada tarea, con potencias, caudales o velocidades de giro diferentes. Existen modelos con una o dos etapas de compresión, algo que influye en el rendimiento de la máquina y en su nivel de eficiencia y modelos con o sin aceite para la lubricación de sus mecanismos, aspecto especialmente relevante en aplicaciones que requieren un caudal de aire limpio, sin ningún tipo de residuo.

Compresor de tornillo Genesis

Compresor de tornillo Genesis

Los compresores de tornillo, por otro lado, están pensados para aplicaciones más exigentes, que requieren grandes caudales de aire y un suministro continuo. Se trata, en consecuencia, de una opción más cara que los compresores de pistón, que además requiere más mantenimiento. Por lo general son más grandes, silenciosos y más eficientes. Se utilizan en instalaciones industriales más complejas, como en algunos procesos de la industria alimentaria o la farmacéutica. En este caso, la compresión del aire se produce por la rotación de dos tornillos enfrentados, uno macho y otro hembra, que atrapan el aire entre ellos provocando el aumento de su presión. Como pasa con los compresores de pistón, también hay diferentes configuraciones, pudiendo utilizar aceite o no para su lubricación, incorporar depósitos adicionales o un secador para conseguir aire comprimido sin humedad.


Además de los compresores de pistón y los de tornillo, los más populares, existen otros compresores de desplazamiento y compresores dinámicos.

La elección adecuada

La elección de un tipo de tecnología u otra dependerá de las necesidades de cada entorno de trabajo. Hay un montón de factores a tener en cuenta, desde el volumen del caudal que es capaz de ofrecer cada modelo hasta la presión que alcanza, pasando por otros aspectos complementarios como el consumo energético, su sonoridad o su necesidad de mantenimiento. Y tú, ¿qué tipo de compresor necesitas?